El delegado territorial de la Junta de CyL, Pablo Trillo, visita las obras que realiza nuestro asociado PATRIMONIO INTELIGENTE en el palacio-castillo de los Zúñiga, Curiel de Duero, Valladolid

Fuente: Portal de Comunicación de la Junta de CyL

La intervención, con un presupuesto de 67.150 euros, es una de las 18 realizadas por la Consejería de Cultura y Turismo en monumentos BIC de la provincia de Valladolid durante 2017, que han superado el millón de euros de inversión.

19 de febrero de 2018

Castilla y León | Delegación Territorial de Valladolid

El delegado territorial de la Junta, Pablo Trillo, ha realizado hoy una vista institucional a Curiel de Duero en la que, además de mantener un encuentro con su alcalde, Jesús Granado, ha comprobado el resultado de las obras realizadas para la consolidación de las estructuras del palacio-castillo de los Zúñiga, en las que la Consejería de Cultura y Turismo ha invertido un total de 67.150 euros.

Tanto el delegado de la Junta como el alcalde han coincidido en valorar la importancia de esta intervención y confían en que con ella se inicie un proceso de recuperación y puesta en valor que lleve a que el monumento salga de la Lista Roja de la Asociación Hispania Nostra, que recoge los elementos patrimoniales en riesgo de desaparición o destrucción, en la que es el único monumento BIC de la provincia que aparece.

Finalizada esta intervención, se entiende alcanzada tanto la mejora del estado constructivo de las fábricas aún en pie, como sentadas las bases para una adecuada divulgación, ofreciendo a su propietario, el Ayuntamiento de Curiel, la posibilidad de mostrar el recinto desde la plataforma creada a la entrada del mismo, dotada de cartelería explicativa. En este sentido, el  alcalde de Curiel de Duero ha manifestado su interés en abordar futuras intervenciones, como podrían ser la restauración de la torre, con reconstrucción de la escalera y forjados para que pueda ser visitable.

Las obras, que han durado dos meses, se han ejecutado por la empresa PATRIMONIO INTELIGENTE S.A. siguiendo el proyecto técnico elaborado por Jesús Manzano Pascual, con el seguimiento de la Unidad Técnica del Servicio Territorial de Cultura de Valladolid. En la visita han participado también técnicos de esta empresa y del jefe del servicio territorial de Cultura, Leopoldo Cortejoso.

Inversiones en  Patrimonio

Esta es una de las dieciocho actuaciones de restauración y conservación de monumentos declarados BIC de la provincia de Valladolid, que ha ejecutado la Junta de Castilla y León durante el año 2017 y en las que la Consejería de Cultura y Turismo ha invertido un total de 1.071.429 euros.

Las inversiones se han encauzado por dos vías; la primera es la gestionada directamente por la Delegación Territorial y el Servicio Territorial de Cultura de Valladolid, mediante la que se han realizado doce intervenciones en monumentos BIC con una inversión de 471.486 euros. Con ellas se consolidado las estructuras de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Castroponce de Valderaduey y del Castillo-Palacio de los Zúñiga en Curiel de Duero; se han realizado estudios o intervenciones arqueológicas en las iglesias de Santa María de los Mártires de Íscar y Santa María del Templo en Villalba de los Alcores, y los castillos de Montealegre de Campos y Villagarcía de Campos; se ha ejecutado el drenaje perimetral y reparación de humedades en la iglesia de San Miguel y Cripta de la Soterraña de Olmedo; rehabilitado las cubiertas de las iglesias de Santa María, de Pozaldez, y San Juan Bautista, de Rodilana; reconstruido un tramo de muralla urbana de Tiedra y consolidado el tramo de muralla frente a las escuelas, en Urueña, y se ha intervenido en el Museo del Monasterio de San Joaquín y Santa Ana de Valladolid.

La otra vía se ejecuta con presupuestos gestionados directamente por la Consejería de Cultura y Turismo y a través de ella se han invertido un total de 599.942 euros en la ejecución de seis obras. Con estas inversiones se han restaurado los cuerpos superiores de la torre Iglesia de Santa María, de Alaejos; consolidado las ruinas de la ermita del Hospital Simón Ruiz, de Medina del Campo; restaurado el interior de la iglesia de San Martín, en Mota del Marqués; realizado el estudio del comportamiento higrotérmico de la iglesia de San Cipriano, de San Cebrián de Mazote; restaurado la torre de iglesia de San Pedro, en Serrada; y realizada la conservación preventiva del muro occidental del castillo de Trigueros del Valle.

Además de estas inversiones directas, la Junta de Castilla y León ha concedido en el periodo 2016-2017 la cantidad de 51.675 euros en subvenciones a municipios con Conjunto Histórico declarado como BIC de la provincia, a través de las subvenciones destinadas a Entidades Locales con población inferior a 20.000 habitantes, para financiar parte de las actuaciones de bienes inmuebles integrantes de Patrimonio Cultural de Castilla y León. En breve saldrá publicada la convocatoria de ayudas para 2018, para las que la consejera de Cultura y Turismo ha anunciado que podrá subvencionarse hasta el 70% de la inversión, frente al 50% de máximo actual.

Recuperación del palacio-castillo Curiel de Duero

La intervención realizada en el palacio-castillo de Curiel fue motivada por el mal estado de las fachadas que encierran el recinto. Igualmente, el estado de abandono en el que la construcción se hallaba, con numerosos escombros de derrumbes pasados y el crecimiento de abundante vegetación, propiciaban que la retención del agua de lluvia provocase el desplome y agrietamiento de alguno de los muros.

Tal y como se planteaba en proyecto, dos fueron los aspectos básicos abordados con la presente restauración; la consolidación de muros en coronación y el atado de las estructuras con fuerte agrietamiento y con falta de traba entre los planos.

Con anterioridad a la colocación de los andamios necesarios para la restauración de los muros, se llevaron a cabo trabajos de desbroce y limpieza al interior del recinto, eliminando tierra acumulada de excavaciones pasadas y la abundante vegetación que cubría todos los restos del recinto palaciego para recuperar la visión de los restos arqueológicos ocultos.

Posteriormente, se llevó a cabo una limpieza exhaustiva de las superficies de las fachadas eliminando polvo y sales en superficie de las zonas a intervenir, a fin de proceder a su consolidación. Se eliminó o recolocó todo el material depositado en coronación de los muros que corría riesgo de desprendimiento y se eliminó la vegetación abundante, evitando que con su crecimiento colaborase al deterioro y propiciase la entrada del agua en los muros. Finalmente, se procedió a construir un lomo con mortero de cal, a efectos de evitar la entrada del agua en la fábrica y el consiguiente deterioro de la misma.

El otro aspecto fundamental de la presente restauración fue el atado de las estructuras con fuerte agrietamiento y con falta de traba entre los planos, mediante cosidos interiores en muros. Complementariamente, se llevaron a cabo trabajos de saneado de fábricas, consistentes en la recolocación de material de revestimiento desprendido de la cara interior de los muros, y recuperado de los escombros a pie de muro.